jueves 28 de agosto de 2008

La tienda de lámparas

Ayer fui a una tienda de lámparas del barrio, siempre he sido una clienta asidua, pero mis conversaciones se habían quedado en un contenido tono amable:

- ¿Tiene lámparas empotrables para techo?
- Al fondo del tercer pasillo
- Gracias

Pero ayer, sin saber cómo, me ví envuelta en una acalorada e interesante conversación sobre "la realidad pluricultural de España" con un dependiente que aplicaba la misma contundencia al máximo número de wattios permitidos en una bombilla como al trato que se estaba realizando desde los diferentes partidos políticos a la problemática de la financiación. De un plumazo solventaba también las actitudes en contra de las diferentes lenguas del país. Sin radicalismos, con razonamiento y sentimiento a la vez.

Hasta me sermoneó por no saber hablar correctamente el gallego; y poca broma, lo hizo en un gallego perfectamente normativo: "Nacín en Sant Carles de la Ràpita, os meus pais son catalans e a miña muller é estremeña". Impresionante. Me visualicé marchando de la tienda con una libreta de caligrafia y un libro elemental "O primeiro libro con Malola".

Toda una lección de claridad mental y coherencia basada en la información del día a día y la calle. Cómo me hubiera gustado coger por la oreja a más de un político (y más de un ciudadano de a pie) y sentarlo a escuchar con atención, sin demagogia y con un sincero deseo de aceptación de todos hacia todos.