
Año tras año voy a Verín, y si los cambios son evidentes para las personas que viven allí, son especialmente aplastantes para los que nos dejamos caer cada cierto tiempo por aquellos lares.
Verín es un pueblo/ciudad de la provincia de Ourense que colinda con Portugal, y que está tratando de hermanarse con Chaves (Portugal) desde hace varios meses. Verín ya no es lo que era, si la globalización ya nos afecta a capitales de provincia como Barcelona, qué llegará a ser de poblaciones como la de Verín, que duerme aletargada hasta que llega el alegre
Entroido (el más antiguo de la península).
El índice de paro es el más alto de la provincia, y puedo dar fe de ello, ya que conozco un buen número de afectados. El error fue apostar por el ladrillo, que era lo que hacían todos.
Las únicas fuentes de negocio que quedan son las líquidas: agua y vino. (Y otras bien conocidas por todos, pero eso es otra historia).
Sousas y Cabreiroá se exportan a los cinco continentes. Y las bodegas de Monterrei se han multiplicado por diez.
Todo ello no es suficiente, uno de los siguientes pasos a seguir es romper barreras legales, globalizar salud y eduación, estrechar los lazos que ya existen socialmente con Chaves: que un vecino portugués pueda acceder al
Centro de Saúde de Verín y que un estudiante gallego pueda matricularse en la Universidad de Chaves (27Km), y no tener que desplazarse hasta Ourense (72Km), Santiago(173Km) o Coruña (243Km).
Me quedo con la frase de
Xosé Carlos Caneiro, un ilustre verinés
«Hai anos, dicías que eras de Verín e a xente tiña unha referencia. Hoxe, fóra de Galicia, ninguén sabe de Verín». Fuente:
La Voz de GaliciaGracias Eva por la referencia!