lunes 13 de julio de 2009

On verra

El tiempo es limitado: afirmación irrefutable. Y también el origen de muchos problemas. La solución -dicen- suele ser la priorización de tareas, existen miles de powerpoints dando vueltas en la red que hablan de piedras en una vasija como metáfora, pero aún así, el problema no se soluciona: se disfraza o, como mucho, se atenúa.
Es imposible mantener a todo el mundo contento, "haz lo que realmente te apetezca", te podría aconsejar un buen amigo.
Asumir que no se puede tener todo es frustrante, y el traje de pasotismo con destellos de culpabilidad no le sienta bien a nadie.
Nadie dijo que fuera fácil, mientras, la única solución de contigencia que se me ocurre es ir fluyendo... On verra, que dirían los franceses.